El Vicepresidente de la República y Secretario Técnico de la Presidencia, Oscar Ortiz, junto al director de Centros Penales, Marco Tulio Lima, realizaron la verificación de avances de la ampliación del Centro Penal La Esperanza, conocido como “Mariona” en su fase II.

“Tenemos en marcha la reforma penitenciaria más profunda y más completa que haya conocido nuestro país, al cerrar el mes de mayo de 2019, será un sistema penitenciario modelo en la región, tendremos 20 mil nuevos espacios, lograremos reducir el nivel de hacinamiento a un promedio de 136%”, aseveró el Vicemandatario.

La nueva obra tendrá capacidad para albergar a 2,592 privados de libertad más, con una inversión de $14.1 millones de dólares, fondos provenientes del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Esta fase se suma a las obras en infraestructura que se están ejecutando en el sistema para el fortalecimiento de la reforma penitenciaria, con el objetivo de contribuir a reducir el hacinamiento carcelario. Se espera que la obra esté finalizada en junio del próximo año.

La nueva edificación contará con caseta de control vehicular, edificio de control y registro, caseta de bombeo, edificio de visita familiar e íntima, edificio de visita profesional, caseta de control peatonal, estacionamiento para empleados, módulo de internamiento, edificio de adaptación y dirección, aulas de escuela penitenciaria y una planta de tratamiento.

Se tiene una proyección de reducción del hacinamiento del 154%, para el cierre de este año y llegar a 136% al finalizar el Quinquenio. En este sentido las autoridades de justicia y seguridad pública tienen proyectado habilitar alrededor de 19 mil espacios con una inversión total de $58 millones de dólares.

A la fecha están en funcionamiento las Granjas Penitenciarias: en Santa Ana, con capacidad para 2 mil internos y en Zacatecoluca, con más de mil reos, la ampliación del complejo penitenciario de Izalco; el cual alberga el Centro Penal de Izalco Fase II, Fase III y la Granja Penitenciaria, haciendo un total de 4,464 espacios. Asdemás, hay pendientes de habilitar el Centro Temporal de Santa Ana y el Centro Temporal de Izalco, cada uno con capacidad para 3,060 privados de libertad, entre otras infraestructuras.

“Estamos consolidando centros penitenciarios seguros, garante del cumplimiento de penas, de segundas oportunidades, con estándares a nivel internacional”, afirmó el Vicemandatario.

El Gobierno de El Salvador junto a la Dirección General de Centro Penales trabaja en una reingeniería penitenciaria acorde a la Ley; ya que los centros penales por décadas estuvieron abandonados con una infraestructura inseguras e insalubres, donde los privados de libertad carecían de programas necesarios para su rehabilitación y reinserción, y ahora se trabaja por dejarle al país un sistema más humano, moderno, seguro, pero sobre todo rehabilitante.

San Salvador, 05 de noviembre de 2018