Una historia de creer en El Salvador.

En 1954, cuando los salvadoreños escuchamos, por primera vez, hablar de gas propano y que este novedoso combustible hacía posible cocinar los alimentos de manera ¨mágica¨ con una llama limpia que no producía humo y transformaba la vida del ama de casa, nuestras madres y abuelas no lo podías creer.

La primera tarea de Tropigas era demostrarles a las amas de casa que sí era cierto y que la era de cocinar con leña y los problemas del humo habían quedado en el pasado.

Como en ese entonces aún no existía la televisión en nuestro país, la compañía contrató a señoras que llegaban a los barrios más populosos a dar clases de cocina, sin ningún costo, demostrando como se utilizaban las nuevas estufas con sistemas Tropigas.

La economía, rapidez, limpieza y seguridad en el manejo de cocinar con Tropigas enamoró a las amas de casa, y muy pronto se hizo parte de la vida de cada hogar.

La introducción del Gas Licuado de Petróleo, conocido como (GLP o gas propano) no solo impactó en los hogares sino también en el desarrollo de la industrialización del país a mediados del siglo pasado, cuando empresas como Industrias Unidas S.A. (IUSA), ALDECA, Nestlé, Lido y Avícola Salvadoreña, Hotel Paradise y muchas que comenzaron sus operaciones en esa época, recibieron el beneficio de contar con una energía segura, práctica y económica.

Pero, para que el gas estuviera siempre en cada hogar y en cada industria listo para que cuando el ama de casa girara la manecilla de la estufa apareciera la llama y los alimentos de la familia estuvieran a tiempo, Tropigas necesitó invertir en todo un sistema para llevar el gas con seguridad hasta sus consumidores.

Eso significó más que crear un producto construir una industria que contribuiría a transformar la vida de nuestro país.

Esto requiere una visión empresarial con un profundo conocimiento del mercado y la determinación de pensar en el largo plazo, porque se requiere mantener una inversión permanente para satisfacer la demanda.

Se requería de empresarios que creyeran en el futuro de El Salvador, en momentos los que era difícil visualizarlo con la paz necesaria como para invertir con tranquilidad.

Es así como el Grupo Zaragoza-Kremkus, toma este desafío enorme en medio de todos los problemas de violencia e incertidumbre que sufríamos por la guerra de invertir en Tropigas, iniciando desde ese momento, a pesar de las adversidades que vivíamos, una nueva etapa en la empresa, con la mirada puesta en el futuro.

Con la familia Zaragoza-Kremkus, Tropigas pasó de solo distribuir el gas, a importarlo y construir plantas propias de almacenamiento y embase en todo el país, para estar más cerca de los usuarios y hacer el servicio más eficiente.

Es así como en 1997 se inauguró la primera etapa de la Terminal Marítima en La Unión, el Golfo de Fonseca, con una capacidad de dos millones de galones, así como las plantas de embasado en la zona Paracentral y Occidental del país.

En el año 2013, se inicia la construcción de la quinta etapa de la Terminal Marítima que hoy en día es una realidad, después de grandes esfuerzos y haber invertido más de 45 millones de dólares en esta ampliación, tenemos una planta que cuenta con la mejor tecnología del mundo.

Tropigas tiene ahora con esta ampliación la capacidad de almacenar 12 millones de galones de gas licuado de petróleo (GLP). Este moderno complejo unido a toda una trayectoria de vida donde el compromiso por la calidad y la seguridad han guiado la empresa, nos garantiza a los salvadoreños el pleno abastecimiento de tan vital producto para nuestros hogares, negocios, industrias y comercio

Esta importante inversión generará y promoverá miles de puestos de trabajo, a través de toda la cadena de valor, y posibilitará que desde nuestro país exportemos gas hacia Guatemala, Belice, Honduras y Nicaragua.

Iniciamos este día, un nuevo capítulo en la historia de Tropigas con el progreso y el desarrollo humano de la familia salvadoreña.

De todos los grupos que operan en Centroamérica, Tropigas es el único que apostó y creyó en invertir en El Salvador; y es por eso que ha llegado a ser líder indiscutible en el mercado.


La Unión, 05 de febrero de 2016