Kimberly-Clark El Salvador decidió innovar para ganar, realizando una importante inversión en renovación tecnológica valorada en $10 millones, a través de la instalación de una nueva maquinaria de producción de papel tissue.

Bautizada con el nombre de Yankuik, que en dialecto Nahuatl significa nuevo, la nueva maquinaria fue inaugurada ante la presencia del Vicepresidente de la República, Oscar Ortiz; el Ministro Consejero de Embajada de los Estados Unidos, Michael Barkin, así como ejecutivos de la corporación, entre ellos la Vicepresidenta de Kimberly-Clark para Centroamérica y Caribe, Gulen Bengi.

La modernidad y eficiencia de Yankuik permitirá que la empresa produzca al año 96 mil toneladas de papel (en 2014 cerró con 91 mil), garantizando el seguir cubriendo la creciente demanda de los productos que se fabrican en la Planta Sitio del Niño, la más grande de que la corporación posee en Latinoamérica.

La línea de la marca Scott (papel higiénico, servilletas, toallas de papel), los pañuelos desechables Kleenex y bobinas de papel son consumidos tanto en el mercado salvadoreño como en el resto de Centroamérica, Caribe y Chile, destinos hacia donde se exporta el producto fabricado por manos salvadoreñas.

“Yankuik representa el interés de la Corporación Kimberly-Clark de fortalecer sus operaciones en El Salvador. Este proyecto que hoy inauguramos significó una inversión millonaria con la que garantizamos seguir guiando al mundo en lo esencial para una vida mejor, con productos que cuidan y protegen a todos los miembros de la familia”, detalló Rafael Ravettino, Gerente de País de Kimberly-Clark El Salvador.

Con la operación de Yankuik también se incrementa los controles frente al medio ambiente, garantizando un proceso de producción de bajo impacto y de conciencia ambiental, como ha sido costumbre en Kimberly-Clark. La empresa aplica medidas como la clasificación de desechos sólidos, reducción de energía eléctrica, uso adecuado del agua, entre otros.

Las 4 máquinas de alta tecnología (incluida Yankuik) con las que cuenta la compañía, elaboran bobinas de papel a partir de materia prima 100% reciclada. Por cada tonelada de de material reciclado que utiliza Kimberly-Clark en sus procesos productivos salva 17 árboles. Desde 2007 la compañía impulsa “Las 9 Vidas del Papel”, un programa dirigido a centros educativos, instituciones públicas y la empresa privada, con el fin de fomentar la cultura de reciclaje y reducir los desechos sólidos que son dirigidos a los rellenos sanitarios y que son aprovechados en nuestros procesos productivos.

SOBRE KIMBERLY-CLARK EL SALVADOR.

Opera en El Salvador desde 1963. Inició en Santa Tecla con 12 empleados. En ese momento se convirtió en pionera en la región, y en una empresa visionaria y creyente del potencial del país y de su gente, fabricando papel higiénico, servilletas y toallas desechables.

La alta demanda de sus clientes salvadoreños hacia los productos de excelente calidad llevó a la compañía a crecer de manera acelerada y a buscar una nueva zona donde operar. En 1970 se trasladó a su actual hogar: Sitio del Niño, donde se construyó la planta 37 de Kimberly-Clark en el mundo. Actualmente, en la compañía trabajamos más de 1500 colaboradores.

Con 52 años de operar en el país, los pañales desechables y toallas húmedas Huggies; la línea de protección femenina Kotex; el papel higiénico, servilletas y toallas de papel Scott, y los pañuelos desechables y refrescantes Kleenex; así como los pañales desechables y ropa interior para adultos Plenitud, y la línea coporativa Kimberly-Clark Profesional sostienen el liderazgo de la empresa entre los consumidores nacionales, porque sus productos protegen y cuidan a todos los miembros de la familia.

MÁS SOBRE EL COMPROMISO AMBIENTAL

En los últimos años, Kimberly Clark El Salvador ha invertido de forma constante en tecnología de punta, para asegurar controles operacionales que minimicen los impactos ambientales de nuestra operación.  Ha participado en campañas en pro del rescate del medioambiente como la reforestación del área Natural protegida de El Playón, los planes de limpieza de Rio Sucio, los planes de reducción de consumo energético, la Campaña El Salvador Verde y muchas otras actividades con el propósito de dejar un legado para nuestras futuras generaciones.

Ha destinado más de 10 millones de dólares en los procesos de tratamiento de aguas para asegurar la calidad del agua que se utiliza en producción y a la vez, disminuir el impacto de la huella hídrica.