En un acto celebrado este 7 de octubre, los miembros del Comité del Fondo Apuesta por InversionES (API) fueron juramentados por el Vicepresidente de la República y Comisionado Presidencial para la Inversión, Óscar Ortiz. Con ello quedan facultados para dar inicio al trabajo de evaluación de proyectos de inversión privada que soliciten apoyo al Fondo.

El Comité de Inversiones de API, que tiene una participación público-privada de alto nivel, estará integrado por cuatro funcionarios del Gobierno de El Salvador (GOES) y tres representantes del sector privado, de los cuales dos son designados por la Junta Directiva de FOMILENIO II y uno por el Consejo Nacional para el Crecimiento. Participarán también como observadores el Director Ejecutivo de FOMILENIO II, la representación de la Corporación del Reto del Milenio (MCC) en el país y un designado por el Ministerio de Relaciones Exteriores (Ver recuadro).

Los proyectos que empezarán a evaluar corresponden a la primera convocatoria, ejecutada durante una fase piloto realizada en 2013, cuando El Salvador alistaba aún su propuesta de programa para presentar a la MCC.

El Fondo API se compone de una línea no rembolsable que apalancará inversión privada a través de la provisión de bienes o servicios públicos, tales como carreteras, puentes, plantas de tratamiento de agua, capacitación, entre otros. Se espera que los bienes públicos que se proveerán facilitarán las condiciones de inversión en los lugares donde se propone desarrollar las inversiones privadas, apalancando el proyecto y potenciando la rentabilidad de dichas inversiones. El Fondo no proveerá recursos ni créditos directos a los inversionistas privados.

“Es por eso que decimos que se trata de una herramienta sumamente novedosa para incentivar la inversión en el país y que, además, responde a una de las necesidades planteadas por los empresarios cuando se estaba construyendo este programa, que es la de proveer desde el sector público ciertas obras y servicios básicos importantes para las empresas y para las comunidades que las rodean”, dijo el Vicepresidente, Óscar Ortiz.

“Es más fácil que se motiven a invertir si solo deben preocuparse por la inversión privada y no tienen que asumir gastos como la construcción de una calle de acceso, la introducción de agua potable, energía eléctrica, tratamiento de aguas, o si tienen al personal capacitado para su rubro. Y ese tipo de obras o servicios, por supuesto, no serán solo de beneficio para el inversionista privado, sino también para la comunidad en la que se ejecuta la inversión”, agregó el director ejecutivo de FOMILENIO II, William Pleites.

Para ser beneficiarias del fondo, las propuestas deben pertenecer al sector transable (bienes o servicios comercializables internacionalmente), contemplar un monto de inversión privada igual o mayor al monto de la inversión pública solicitada, y aprobar una serie de aspectos contenidos en el Manual de Operaciones de API, tales como la capacidad técnica y financiera del inversionista, calidad del plan de negocio, empleo neto a generar, beneficios e impactos socioambientales, género, entre otros.

En ese sentido, la embajadora de los Estados Unidos en El Salvador, Mari Carmen Aponte, resaltó que el Comité de Inversiones de API deberá tener siempre presente, al evaluar cada proyecto, el respeto al medio ambiente y a las comunidades. “Nos interesa impulsar el crecimiento económico de El Salvador para contribuir a la reducción de la pobreza, pero ese crecimiento debe ser sensible con la realidad social y medioambiental de los territorios (…) Por eso, en todos los países en los que trabaja la MCC, seguimos de manera muy estricta las normas de la Corporación Financiera Internacional (IFC) en estos temas, para garantizar que toda inversión que cuente con el apoyo de los Estados Unidos contemple esas consideraciones”, dijo.

De acuerdo con el ciclo de evaluación establecido en el Manual de Operaciones de API, el Comité deberá analizar con qué proyectos puede firmarse primero un acta de intención, la cual permitiría pasar a una etapa de estudios de prefactibilidad. Si se aprueban los filtros de dicha etapa, podrá entonces considerarse la firma de acuerdos de inversión.

Con ello, FOMILENIO II espera firmar las primeras actas de intención en lo que resta de este año, para en 2016 tener definidos los proyectos con los que puede procederse a la firma de acuerdos de inversión. Asimismo, está programado que, en el último trimestre de 2015, se realice una nueva convocatoria a nivel nacional e internacional, incluyendo a la comunidad de salvadoreños en el exterior, para que más inversionistas presenten sus iniciativas.

La actividad Apuesta por InversionES tiene un presupuesto de $75 millones, a ser implementados durante los cinco años de vigencia del convenio firmado entre el GOES y la MCC. De estos, $25 millones son aportados por la MCC y los otros $50 millones por el Gobierno de El Salvador, lo cual refleja el alto compromiso de las autoridades nacionales para generar las condiciones que mejoren el clima para hacer negocios en el país.