La Organización de Naciones Unidas (ONU) entregó ayer al vicepresidente electo de la República, Óscar Ortiz, un estudio que aporta insumos al debate sobre las políticas públicas que deberían impulsarse para formalizar la economía informal desde “una perspectiva humana e integradora”.

Ortiz recibió del coordinador residente de ONU en El Salvador, Roberto Valent, la publicación titulada “Economía informal: ¿democracia a medias? Insumos para un diálogo impostergable”.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en su Informe de Desarrollo Humano El Salvador 2013, titulado “Imaginar un nuevo país. Hacerlo posible”, propone aumentar la base tributaria y centrar su mirada en el sector informal.

El informe que Ortiz recibió reúne las principales propuestas formuladas durante el foro denominado “Informalidad: desafío para la democracia salvadoreña”, realizado el 3 de diciembre pasado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el PNUD.

La OIT estima que en Latinoamérica y el Caribe unos 127 millones de personas trabajan en informalidad. En El Salvador, calcula que dos de cada tres personas de la Población Económicamente Activa laboran en esas condiciones.