El vicepresidente de la República, Oscar Ortiz, recibió el informe “Logros y Desafíos en la Región en Agua Potable y Saneamiento” de parte del presidente de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) de El Salvador, Marco Fortín, en su calidad de presidente pro-tempore del Foro Centroamericano y República Dominicana de Agua potable y Saneamiento (FOCARD-APS).

El Informe de Monitoreo de País en Agua Potable y Saneamiento (MAPAS) revela los principales “cuellos de botella” que impiden alcanzar las metas nacionales para agua potable y saneamiento; así como las reformas prioritarias necesarias para convertir eficientemente el financiamiento disponible en servicios de calidad para la población.

El informe relativo a El Salvador muestra que los resultados del análisis financiero de MAPAS reveló la brecha entre la inversión anual planificada y la inversión requerida para alcanzar metas para agua potable y saneamiento establecidas por el gobierno para el 2015. La brecha estimada de inversiones es de $73 millones por año para agua potable y de $182 millones por año para saneamiento, lo que da como resultado un déficit total de $255 millones por año necesarios para alcanzar las metas nacionales del sector.

El vicepresidente destacó que #el tema del agua y el saneamiento deben ser abordados desde una visión de país y de región, para resolver los nuevos desafíos, hay que trabajar de forma conjunta para llevar a la población servicios de calidad”, detalló.

Ejecución de la Agenda Regional de Saneamiento, que fue avalada por los titulares de las instituciones rectoras de sector agua potable y saneamiento de la región en abril del presente año. La Agenda Regional que se presenta plantea la necesidad de priorizar en los planes nacionales y regionales las inversiones de saneamiento, así como la promoción de cuatro áreas de acción: Marco Legal  Institucional, Planificación, Sostenibilidad y Monitoreo.

Con estos instrumentos de política  regional se espera que el sector de agua potable y saneamiento de  la región armonice sus acciones en torno a un proceso de planificación a nivel nacional y regional que identifique los cuellos de botella y defina sus montos de inversión prioritaria y pueda dirigirse a la universalización de coberturas de estos servicios en cumplimiento al derecho humano al agua.