En el marco de las acciones del Plan 10, el vicepresidente de la República y secretario técnico y de planificación, Óscar Ortiz, se reunió la tarde de este miércoles con titulares de distintas instituciones del Gobierno y con representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); con el objetivo de coordinar el trabajo de ambas partes para agilizar la ejecución de diversos proyectos financiados con préstamos de dicho organismo.

El vicemandatario expresó que el BID es uno de los principales socios del país en la implementación de importantes proyectos de desarrollo.

” Solo para este año tenemos comprometidos 93 millones de dólares promedio que son los que nos corresponde ejecutar en distintos programas de gran impacto; como son los corredores productivos que tienen que ver con la conectividad, que tienen que ver con el desarrollo de nuestra plataforma logística, y no menos importante el sector turismo; todos los proyectos de los 25 millones que tenemos comprometidos con el Ministerio de Turismo y otros actores que están relacionados.

El impacto de estos 93 millones que una buena parte es para estimular las micro, pequeñas y medianas empresas conocidas como las mipymes”, sostuvo el vicepresidente.

El también secretario técnico, reiteró que el Gobierno está enfocado en volcarse a los territorios y conectarse con las comunidades y con las familias salvadoreñas, para ello destacó la importancia de agilizar tanto la inversión programada por el Gobierno como también incentivar la inversión privada para que todos los esfuerzos impacten positivamente en el desarrollo de la población.

“Un esfuerzo que hemos establecido como parte de este plan 10, que está en los contenidos de nuestro Plan Quinquenal es que El Salvador, el Estado, el Gobierno contribuya a simplificar los trámites, cómo hacer menos burocrático el ejercicio, cómo hacerlo más práctico”, pero al mismo tiempo garantizando el cumplimiento exacto de la ley, dijo el vicepresidente.

El funcionario hizo énfasis en la importancia de remover los obstáculos, limitaciones, o bloqueos que algunas veces aparecen como parte de la discrecionalidad de un miembro del sector público o por la falta de articulación y coordinación.

“Todo eso se traduce en que un proyecto o no sale en tiempo, o no impacta con la calidad que queremos, o no se traduce en la meta que nos hemos propuesto para garantizar que permita aportar al desarrollo de las comunidades y a la prosperidad de la familia salvadoreña”, sostuvo el también secretario técnico.

Para cumplir con este objetivo el vicepresidente Ortiz manifestó que se instalará una mesa de trabajo entre el equipo del BID y las principales contrapartes del Gobierno nacional, a fin de garantizar que la ejecución de los proyectos en beneficio de la población se realice en el tiempo correcto y con la calidad requerida.

Antiguo Cuscatlán, 9 de mayo de 2018